martes, 1 de marzo de 2011

La paradoja de Monty Hall


Esta es una paradoja tan conocida como discutida. Y es que, por algún motivo que no alcanzo a comprender bien, a la gente en general le cuesta bastante agarrarle la vuelta, incluso a los que pertenecen al mundo de las fórmulas y los patrones. Yo mismo tuve en su momento varios dolores de cabeza con ella, pero ahora se me hace tan evidente que no puedo explicar qué era lo que me confundía.

El nombre de la paradoja proviene del programa Let's make a deal, que estuvo en el aire desde el '63 al '91 y que era conducido por el showman Monty Hall. En este programa, Monty ponía al concursante frente a tres puertas cerradas y le pedía que elija aquella en la que pensaba que estaba el premio. Hecho eso, de las dos puertas sin escojer, Monty abría una en la que no había nada, dejando sólo dos puertas cerradas frente al participante. Y en este momento le hacía la gran pregunta: ¿Deseás quedarte con la puerta que elegiste o preferís cambiarla por la otra?

¿Qué harías vos, posible lector? ¿En cuál de las dos puertas es más probable que esté el premio? ¿Cuál conviene elegir?

Si sos un humano promedio, entonces habrás concluido que ambas puertas tienen la misma posibilidad de salir premiadas y que se trata de un 50-50. Pero no, en realidad conviene cambiar de puerta.

Pensémoslo así; en vez de considerar tres puertas por separado, analizemos dos conjuntos:
  • Conjunto A: Puertas elegidas.
  • Conjunto B: Puertas sin elegir.
Como yo sólo escogí una puerta de las tres, el conjunto A tiene un sólo elemento. En consecuencia, la probabilidad de que el premio esté en A es de 1/3. A su vez, el conjunto B tiene a las dos puertas que dejé de lado, así que su probabilidad de ser el conjunto premiado es de 2/3.


Ahora voy a B y abro una puerta en la que sé que no hay premio. Esto no modifica la probabilidad de que el premio esté en B, pues yo lo único que hice fue sacar un elemento inútil del conjunto. Es como si dicho elemento jamás hubiera estado. Por tanto, B sigue teniendo 2/3 de probabilidad, sólo que ahora esta está repartida entre un solo elemento y no en dos: me conviene cambiar de puerta.


Es muy importante el hecho de que la puerta que Monty abre no tiene premio. Si él, en cambio, abriese azarosamente una puerta de B, entonces el conocimiento previo del showman no intervendría nunca. Así todo el proceso sería perfectamente azaroso y cambiar o no de puerta no importaría. La forma más sencilla de entender esto es la del físico Leonard Mlodinow: aumentar el número de puertas. Reformulemos el problema: Monty nos pide que elijamos una de entre 1000 puertas, abre cuidadosamente 9998 sin premio y deja sólo una cerrada. En este caso, ¿Qué harías? ¿Es más probable haber acertado una en mil o que el premio esté en la sospechosa puerta que Monty, a propósito, dejó sin abrir?

Si aún seguís sin estar convencido, podemos arremangarnos y contar todas las posibilidades. Si suponemos que el premio está en la puerta 1, entonces nos queda la siguiente tabla:


Puerta elegida
Cambio posterior
Resultado
1
No
Gana
1
Sí
Pierde
2
No
Pierde
2
Sí
Gana
3
No
Pierde
3
Sí
Gana

Como puede verse en la tabla, si el premio está en la puerta 1, hay un solo caso en el que se gana al no cambiar la puerta (En rojo). A su vez, hay dos casos en los que se gana al cambiarla (En verde). La tablas para cuando el premio está en la puerta 2 y para cuando está en la 3 son análogas. Esto significa que sólo hay 3 casos de 18 en los que se gana al no cambiar, mientras que hay 6 de 18 en los que se gana al hacerlo.

Si esta paradoja te ha traído dolores de cabeza, no te preocupés. Cuando Marilyn Vos Savant dió esta solución, que es mejor cambiar de puerta, el 95% de los matemáticos estadounidenses afirmó que ella estaba en un error, y le mandaron miles de cartas pidiéndole que lo admitiese y se disculpara. Pero no, eran ellos los equivocados.



Fuentes:

lunes, 28 de febrero de 2011

Breve historia de las matemáticas III: Antigua Grecia (I)


El término matemáticas griegas comprende a las matemáticas desarrolladas en Grecia en el periodo comprendido entre 600 a. C. hasta el 300 d. C.

Lo primero que le debemos a los griegos es el nombre mismo de las matemáticas, que viene de la palabra mathemas, significa "campo de estudio" y se refiere a las áreas del conocimiento que sólo se pueden entenderse tras haber sido instruido en las mismas, en contraposición de musiké que se reafiere a la poésica, a la retórica y similares. Más tarde se le llamarían Mathematikos a quienes estudiaban los cuatro campos del saber según Pitágoras y Platón: aritmética, música, astronomía y geometría.

Los historiadores ponen el comienzo de las matemáticas griegas en la era de Tales de Mileto, primer hombre al que se la atribuye un teorema: el famoso Teorema de Tales, hoy en día conocido como Teorema de Tales - Les Luthiers ;-)


De este teorema se deduce la propiedad ilustrada en la siguiente imagen:

Imagen, modificada, de la wikipedia.

Según Herédoto, y tal como nos cuentan en la escuela, Tales utilizó esta propiedad para medir la altura de la pirámide de Keops.

El segundo teorema de Tales no es tan popular como el primero: Sea C un punto de la circunferencia de diámetro [AB], distinto de A y de B, entonces el ángulo $A\^{B}C$ es recto.

Imagen de la Wikipedia.
Pero más importante que lo que estos teoremas afirman, y que es el gran legado de los griegos, es el proceso deductivo basado en la lógica, axiomas y definiciones. Esto dista mucho de los babilonios y, sobre todo, de los egipcios, cuyas matemáticas eran más bien "empíricas", es decir, basadas en la observación. De hecho, parece ser que muchos de los descubrimientos atribuidos a los primeros matemáticos griegos ya era conocido por las egipcios y babilonios, y que probablemente los aprendieron de ellos. Sin embargo, fueron los griegos quienes hicieron las demostraciones. Ellos ya no veían los rectángulos como parcelas de tierra o los cilindros como vasijas, sino que hablaban de rectángulos y cilindros: desarrollaron la abstracción matemática.

Pero sigamos. Un matemático que no necesita presentación es Pitágoras. Su famoso teorema, $A^2 + B^2 = C^2$, el que probablemente sea el primer teorema que has aprendido, tiene cientos de demostraciones conocidas. En su libro, The Pythagorean Proposition, E. S. Loomis catalogó 367 pruebas diferentes. Aquí hay una fácil y rápida:


Otra de las grandes demostraciones de los pitagóricos es la de que $\sqrt{2}$ no puede escribirse como fracción. Una versión moderna de esa prueba es la primera demostración que uno aprende en la carrera (al menos en Argentina); yo la conocí antes leyendo el apéndice de Cosmos. Y no me puedo resistir a ponerla aquí, para que sea también la primera demostración en mi blog. Puedes saltearla si te atemoriza >: ]

*****

Si trazamos una diagonal en una cuadrado de lado uno, entonces, por pitágoras, sabemos que esta mide:

$C^2=A^2+B^2 = 1^2 + 1^2 = 2$
Por lo tanto:

$C^2=2$

$C=\sqrt{2}$

Si $\sqrt{2}$ se puede escribir como cociente de enteros, entonces existen $p$ y $q$, enteros y primos entre sí (no tienen factores comunes), tales que 

$\sqrt{2}=\frac{p}{q}$. 

Pero entonces:

$\sqrt{2} q = p$

$2 q^2 = p^2$

Luego, $p^2$ es un número par, pero el cuadrado de un número es par sólo si ese número es par. Por lo tanto $p$ es par y se puede escribir como $p = 2s$. Entonces

$p = 2s = \sqrt{2} q$

$p^2 = 4s^2 = 2 q^2$

Y dividiendo lo anterior por dos:

$2s^2 = q^2$

O sea que $q^2$ es par, por lo que $q$ es par. Pero si tanto $p$ como $q$ son pares, ambos son divisibles por dos, lo que significa que este es un factor común, y esto contradice uno de nuestros supuestos. Llegamos a un absurdo. Como el argumento no puede decirnos que esté prohibido reducir los factores comunes, que 1/2 esté permitido pero no 2/4, entonces el error está en suponer que $p$ y $q$ eran enteros. Luego $\sqrt{2}$ no puede escribirse como cociente de números enteros.

(¿Ven por qué un matemático no tiene porqué ser bueno haciendo cuentas? En esta demostración no hicimos casi ninguna)

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Este resultado fue doloroso para los pitagóricos, ya que su filosofía ponía a los números como la base de toda armonía y orden en el universo. Como ellos creían que todo número se podía expresar como fracción, concluyeron que $\sqrt{2}$ no lo era: ¡había proporciones que no se podían expresar en números! Pobres pitagóricos. Tuvieron que esperar casi un siglo para que se desarrollada una nueva teoría de la proporción. Esta vino de la mano de Eudoxo y puede leerse en los Elementos de Euclides.

Los Elementos de Euclides son la primera obra fundamental de matemáticas que nos ha llegado, y aún hoy sigue siendo una obra maestra: su contenido no fue modificado hasta el siglo XIX. No sólo habla de geometría, tal como se cree, sino que trata de tanto geometría plana y espacial como de aritmética y álgebra. Se trata un compendio de las matemáticas elementales de la época ¡Y todas las demostraciones parten sólo de cinco axiomas!

Dos décadas después de la muerte de Euclides nace Arquímedes, una de los más grandes matemáticos y científicos de todos los tiempos. En matemáticas, usó método de exhausción para calcular la longitud de una circunferencia y obtener $\pi$. Esto lo hizo inscribiendo polígonos regulares en una circunferencia de radio unitario y circunscribiendo polígonos a la circunferencia. Así, a medida que se aumenta la cantidad de lados de los polígonos, estos se aproximan más y más a la circunferencia. (De haber utilizado un sólo los polígonos interiores o sólo los exteriores, podía haber caído en un análogo de la Paradoja de la escalera).

Método de exhausción para hallar el área del círculo, la longitud de lacircunferencia y, como consecuencia, a $\pi$. Imagen de la Wikipedia.
Con este método hizo muchas otras demostraciones, incluyendo el primer cálculo de algunas series geométricas. También es famoso por estudiar la espiral que lleva su nombre, la cual hoy, en coordanadas polares, se expresa como $r=a+b\theta; a, b \in \mathbb{R}$

Espiral de Arquímedes. Imagen de la Wikipedia.
Aunque no es sea sencillo de ver, Arquímedes se adelantó muchos siglos a sus contemporaños estudiando esta espiral. Dado que esta no puede construirse utilizando sólo el compás y la regla, los griegos no le dieron importancia, salvo el mismo Arquímedes, que la utilizó para partir un ángulo en tres partes iguales. Esto último puede no parecer muy sorprendente, pero es que tampoco se puede partir un ángulo en tres partes iguales usando sólo el compás y la regla. Sin embargo, con el compás, la regla y la espiral, sí se puede.

Las varias obras de Arquímedes son perfectamente euclideas, es decir, siempre se parte de axiomas evidentes para llegar lógicamente a una conclusión.

Contemporáneo de Arquímedes, y otro de los grandes, fue Apolonio de Perga. A él le debemos el estudio más completo de las cónicas: circunferencia, elipse, hipérbola y parábola. Lamentablemente, se ha perdido casi todo su obra, salvo aquellas que Pappus menciona en su Tesoro del Análisis. Las cónicas, su obra más importante, nos ha llegado casi por completo: ocho de siete libros.

Todavía que hay más: Hisparco, Nicómaco, Herón, Ptolomeo y Diofanto y Pappus. Pero seguiremos en una segunda parte, que cada día los post me quedan más largos.



Breve historia de las matemáticas:
    Links de interés:
    Fuentes:
    • Wikipedia (En inglés)
    • Enciclopedia Británica
    • Encarta 2009
    • Euler.us.es

    viernes, 25 de febrero de 2011

    Mitos y microondas


    Una de mis costumbres es la de poner la cucharita en la taza cuando caliento el agua para mi mi café o mi té. (Supongo que ya todos saben qué es el sobrecalentamiento, y que la cuchara en el agua lo evita, así que no hablaré de eso). Si mi madre me ve, recibo un largo sermón sobre los terribles peligros de meter metal en el microondas. Yo siempre le contesto que si puedo jugar con nitrógeno líquido en el laboratorio, entonces puedo calentar mi desayuno. Pero el hecho de que yo haya cursado unas cuantas materias de Física no le da ningún tipo de valor a mis réplicas. Afortunadamente en mi blog yo tengo la última palabra. Empecemos.

    Si mirás en el interior de tu microondas verás que hay un rectángulo que destaca. Ese es el magnetrón: el aparato que genera las ondas electromagnéticas. Estas se encuentran perfectamente atrapadas dentro del microondas, ya que rebotan en sus paredes metálicas y no son capaces de salir a través del plástico transparente de la puerta. Para que una onda pueda atravesar una abertura, esta debe ser mayor que la longitud de onda de la onda. Y la rejilla que hay en la puerta está formada por orificios un centenar de veces más pequeños que la longitud de onda de las microondas. De esta forma, uno se encuentra perfectamente aislado y seguro. (Se trata, hasta cierto punto, de una Jaula de Faraday). Cabe mencionar que aún si las microondas saliesen del aparato a causa de alguna absurda locura tuya o accidente, no te producirán cáncer o mutaciones: no tienen la energía necesaria para eso. Aunque sí podrás sufrir quemaduras cuya intensidad dependerá de tu cercanía al él. Si tenés un marcapasos, este podría no funcionar correctamente.

    Al encender el microondas, las ondas emitidas por el magnetrón rebotan de un lado al otro, ida y vuelta. En cada viaje, la onda orienta en una dirección determinada a las moléculas del agua, grasas y azúcares que hay en los alimentos. Estas moléculas son polares: tienen un polo positivo y uno negativo. Así, las ondas orientan a las moléculas hacia un lado en la ida y hacia el otro en la vuelta: estas empiezan a rotar cada vez más rápido. Esto provoca que la temperatura aumente, pues la temperatura es una medida de la energía cinética promedio de las moléculas y, por tanto, está vinculada a sus velocidades: tanto más rápido se muevan ellas, tanto mayor será la temperatura.

    Las moléculas que no son polares no se verán afectadas significativamente por este proceso. Por eso si ponés un plato vacío, este probablemente no se calentará. Cabe mencionar que las microondas no calientan por sí mismas el alimento sino que es necesario que estas reboten en las paredes una y otra vez para producir la rotación de las moléculas. O sea que el magnetrón solo es insuficiente para calentar la comida. Es por eso que podemos usar celulares (móviles) sin quemarnos: estos aparatos también usan microondas, aunque menos energéticas. Como las ondas de los celulares orientan las moléculas en una sola dirección, no se produce rotación y, por lo tanto, no calientan.

    Aquella explicación tan común de que la frecuencia de las microondas es tal que excita la frecuencia de resonancia de las moléculas del agua es incorrecta. La frecuencia de resonancia del agua, esto es, aquella frecuencia con la que se consigue la mayor amplitud en el movimiento de las moléculas, es mucho mayor que la utilizada en los microondas hogareños.

    Cuando cocinás la comida de forma tradicional, estás agregando calor para producir la excitación de las moléculas. Con el microondas estás haciendo lo inverso: excitás las moléculas para producir calor. Sin embargo, como el movimiento de las moléculas es proporcional a la temperatura y viceversa, el resultado es el mismo: comida caliente. No hay ninguna diferencia química entre la comida cocinada en microondas y la calentada de forma tradicional.

    Quizás la gran velocidad con la que se produce la cocción en el microondas pueda causar confusión. Esta se debe principalmente a que casi toda la energía de las ondas se emplea en calentar el alimento y no el aire circundante, como ocurre con los métodos tradicionales.

    Tampoco es cierto que el microondas caliente de adentro para afuera. Lo que ocurre es que las capas externas de muchos alimentos (comunes) suelen tener menos conductividad que las internas, y esto hace que sus moléculas sean más difícil de excitar. (Aunque también puede perfectamente ocurrir al revés, que sean las moléculas de las capas internas las más difíciles de excitar). Claro, esto no sería posible de no ser por la gran penetración que tienen las microondas, que alcanzan tanto las moléculas externas como a las internas. En el método de cocción tradicional, en cambio, el calor es absorbido desde la superficie y se va transmitiendo hacia el interior.

    Y ahora hablemos de los metales. La particularidad de los metales respecto a otros elementos es la facilidad con la que los electrones circulan por ellos: son buenos conductores de electricidad. La velocidad con la que circulan dichos electrones depende de la temperatura. Esto implica que al calentar un objeto metálico en el microondas los electrones comenzarán a desplazarse por él. Si dicho objeto es puntiagudos, entonces los electrones se irán acumulando en sus puntas, y esta concentración puede llegar a ser tal que la repulsión entre las cargas (electrones) acumuladas fuerce a que algunas de ellas pasen al aire. En consecuencia, las moléculas próximas se ionizarán (adquirirán carga) y serán repelidas por la punta cargada: se producirán chispas. Y estas vistosas y divertidas chispas son el único peligro del microondas, pues si se producen cerca de un objeto o sustancia inflamables, puede iniciarse un fuego. En otras palabras, si no colocás objetos metálicos puntiagudos, no hay peligro alguno. Y una cucharita no es puntiaguda, ma.



    Links de interés:

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    domingo, 20 de febrero de 2011

    La enfermedad en no ser heterosexual

    Ilustración de Lawixian en RuntimeComics. Faltan los bisexuales, pansexuales y asexuales, pero no veo cómo los hubiera dibujado.
    (Sé que dije que no escribiría unas semanas pero este tema me toca de cerca).

    En los últimos años se ha comenzado a tener más respeto y aceptación por las sexualidades no-heterosexuales (uso este término a falta de uno mejor). Claro que la situación aún no es la ideal. Hace poco una amiga lesbiana me contaba de la imposibilidad que ella y su pareja tienen para adoptar. Su pregunta era: ¿Y cómo hago en esta sociedad para ser madre? Ella está pensando en la inseminación artificial, aunque no es lo que desea. Pero es que habiendo tantos niños sin padres y estando estas chicas que quieren adoptarlos, es una terrible y triste estupidez. Si una madre es buena, dos son mejor.

    Para mi sorpresiva decepción, gran cantidad de mis amigos no desean que ella sea madre. Dicen que traumatizaría al niño; que dañaría su proceso normal de desarrollo sexual. La razón por la que dicen esto es muy sencilla: el ser humano llama normalidad a lo que hace la mayoría. Y como uno generalmente pertenece a esa normalidad y no percibimos intenciones malvadas en nosotros, creemos que nuestra forma de hacer las cosas es la única forma buena de hacer las cosas. Por algo nosotros somos buenos y normales. A su vez, las alternativas sólo pueden ser malas, pues son anormales y, curiosamente, un producto de mentes malvadas, ignorantes o perturbadas. Esta es la base de casi todas nuestras opiniones, y es por eso que es tan importante desaprender para poder pensar por uno mismo. Y es que siempre olvidamos que la nuestra es una única cultura, que se trata de una única forma de ver al mundo y de hacer las cosas. No tiene sentido definir lo normal como lo que hace la mayoría cuando todos formamos parte de una sola cultura; es decir, cuando todos pensamos más o menos igual. Pues por más intelectualmente independiente que seas, no estás libre de la influencia de tu entorno. Por ejemplo, muchas veces he escuchado que los niños hijos de nudistas pueden quedar traumatizados por ir a una playa nudista ¿Acaso esta gente se olvida que allá afuera hay una gran cantidad de pueblos y culturas en las que no se usa ropa? ¿Están sus niños traumatizados? Lo normal para nosotros no es necesariamente "lo normal", sea esto lo que sea. De hecho, generalmente en quienes menos hay que preocuparse es en los niños. Ellos son increíblemente abiertos, flexibles y adaptables. Somos los adultos los que le tememos a la diversidad y al cambio. Otro ejemplo: para nosotros la monogamia es lo normal, sin embargo de las 1.170 sociedades humanas estudiadas por Murdoch en su Atlas etnográfico, la poliginia, por ejemplo, aparece en 850 de ellas: el 72%. (Y yo ya he hablado de la poliandria de los Tre-Ba). Y es que en realidad cuando hablamos de lo normal no estamos diciendo qué es realmente lo normal, sino que tan bien nos adaptamos a la forma de pensar de nuestro entorno. Sólo estamos midiendo la eficiencia del proceso de estandarización social en nuestro ser. Por eso la típica pregunta "¿Te parece normal tener dos mamas/papas?" es irrelevante. Por eso decir que ellos no pueden adoptar por no ser una familia normal es una idiotez.

    Otros dicen que los no-heterosexuales no pueden criar niños porque sufren de una enfermedad, falla orgánica u otras anormalidades biológicas. Y claro, todos sabemos que quién no goza de perfecta salud no puede ser padre. Sin embargo la medicina no ha encontrado lesión cerebral ni infección alguna; no se ha encontrado el virus gay ni la bacteria lésbica; no se han encontrado causas biológicas que soporten la afirmación anterior. Tampoco se ha desarrollado ningún tratamiento efectivo para "curarlos". Claro, es difícil hallar un tratamiento para algo en lo que no hay síntomas. Y no vale decir que el homosexual está enfermo porque le gusta su mismo sexo; eso sería definir la homosexualidad como enfermedad en lugar de dar un diagnóstico. No tiene sentido frente a la pregunta ¿Está enfermo en homosexual? responder sí porque es homosexual. Si no hay causas, tratamiento ni síntomas conocidos, ¿de qué enfermedad me están hablando?

    Otros dicen que son enfermedades mentales, término que fue reemplazado por el de trastorno mental para poder ser políticamente correctos (no veo cómo ser un trastornado es menos ofensivo; supongo que será porque yo nunca fui muy respetuoso). Sin embargo un trastorno mental, hasta que no haya evidencia biológica de sus causas, no es más que una conducta inusual según la norma social. Se trata una vez más de una medida de normalidad, cosa que, como ya dije, es irrelevante. En una sociedad enferma ser normal no puede ser una medida de salud.

    ¿Y cuál es la causa de las sexualidades no-heterosexuales? Esta es una pregunta que uno escucha a diario. Cuando la hacemos olvidamos que el ser humano piensa de forma polarizada: bueno-malo, blanco-negro, feo-lindo, rico-asqueroso, derecha-izquierda, normal-enfermo. Olvidamos que el proceso evolutivo que derivó en nuestro mecanismo de diferenciación sexual no tuvo porqué hacernos a todos si o si heterosexuales ¿Por qué habría de hacerlo? No le atribuyamos fines a la naturaleza. Y sé que muchos dirán que ellos no pueden reproducirse y que no cumplen con el ciclo de la vida (nacimiento, crecimiento, reproducción y muerte). Sin embargo, si la reproducción de los heterosexuales compensa la falta de descendencia en los no-heterosexuales, entonces el proceso es perfectamente darwiniano. Quizás no sea lo más eficiente, pero no olvidemos que hay especies de animales que para reproducirse ponen millones de huevos de los cuales sólo sobreviven unas decenas. La idea es que entre más huevos haya más posibilidad hay de que algún ser sobreviva. Nos parecerá ineficiente a nosotros, pero funciona. Y de la misma manera que esos millones de seres mueren para garantizar la supervivencia de unos pocos, quizás no podría haber heterosexuales sin las otras sexualidades; quizás estas son un subproducto inherente de nuestro proceso de diferenciación sexual. Pero me estoy desviando mucho en que cosas sin importancia: nuestro proceso de diferenciación sexual produce lo que produce y punto.

    La verdadera pregunta que como sociedad nos tenemos que hacer frente a una conducta inusual es: ¿Se trata de una conducta dañina? Pues eso es lo que realmente importa, y no su aparente normalidad. Y todos sabemos bien que las sexualidades de los demás no nos dañan de forma alguna (El abusador/violador sexual es una cosa distinta que no viene al tema). Incluso hay estudios que confirman lo que debería resultar evidente si recordáramos que la nuestra es sólo una cultura: que los niños criados por homosexuales y lesbianas no tienen problema alguno y que su sexualidad no esta determinada por las de sus padres. Es más, mi intuición me dice que esos niños serán muchos más abiertos y tolerantes hacia la diversidad y comportamientos de los demás. Y esa es una linda cualidad que deberíamos intentar desarrollar más.

    Pero, si fuese una enfermedad, una indolora y nada indeseable enfermedad, ¿eso cambiaría las cosas?¿Son menos humanos por eso e indignos de tener nuestros mismos derechos? Ya sabemos que no son peores padre, ¿entonces? En realidad, el único sufrimiento que no ser heterosexual puede traer es la discriminación. Incluso mucha de la gente que está de acuerdo con la idea general que he expresado en esta entrada (que no sé cual es pues estoy escribiendo casi sin pensar) se rehúsa a llamar matrimonio a las uniones no-heterosexuales ¿Y por qué? pues porque el matrimonio es entre un hombre y una mujer. Por lo tanto quieren hacer un contrato con los mismos derechos, deberes y garantías pero con otro nombre, alimentando una segregación inútil. Esta gente olvida que el hecho de que algo sea de una forma no implica que deba ser de esa forma. Si modificar una frase del diccionario ayuda a disminuir la discriminación hacia una parte de la sociedad, entonces tenemos el deber de hacerlo. Las personas son más importantes que nuestra afinidad por las definiciones anticuadas.

    Lo que es normal hoy en día puede mejorarse. Todas nuestras definiciones y costumbres pueden cambiarse; y si algunas de ellas hieren innecesariamente a una parte la sociedad, entonces debemos cambiarlas.



    Links de interés:

    viernes, 18 de febrero de 2011

    Cerrado por finales



    Dado que tengo un par de finales atrasados para rendir, no escribiré por unas dos semanas o más.

    Saludos.

    Chat anónimo y confidencial con Pidgin, Tor y OTR


    En esta pequeña entrada comentaré como chatear anonimamente y de forma confidencial utilizando Pidgin.

    El primer paso consiste en instalar Tor; el segundo en descargar e intalar Pidgin y su complemeto OTR (Mensaje fuera de registro). (En Linux, seguramente Pidgin y OTR están en los repostirios). Ahora sólo hay que agregar nuestra cuenta. Para eso hay que ir a Gestionar cuentas en el menú Cuentas. Tras completar los datos requeridos sobre nuestra cuenta de MSN o Jabber (si tenes gmail entonces posees una cuenta de Jabber; el protocolo es XMPP, el usuario es el de gmail pero sin poner @gmail.com, el dominio es gmail.com y la password es la de tu cuenta de gmail), hay que ir a la pestaña Pasarela. En Tipo de proxy hay que elegir el usado para Tor, que será Socks 4 si instalaron Tor desde esta entrada. Ahora aparecerán las opciones servidor y puerto. En el primero hay poner 127.0.0.01; en el segundo, 9050. (Esto último funciona con cualquier programa que quieras que utilice Tor).


    Con esto tu cuenta ya será anónima (tu Ip está oculta, pero recuerda que no el nombre de tu cuenta) aunque no confidencial. Para esto último, si ya descargaron el plugin OTR, hay que ir a Complementos, en el menú Herramientas, y activarlo.


    En esta ventana está la opción Configurar plugin, en donde hay que generar nuestra Huella (clave pública).


    Ahora ya puedes enviar mensajes cifrados a tus contactos, si tu interlocutor también tiene OTR activado. Para esto, sólo hay iniciar una conversación y presionar No privado, en la esquina inferior derecha, para que tu estado cambie a Privado.


    Al hacer esto, OTR te dará la opción de verificar si tu interlocutor no es un impostor mediante métodos como hacer una pregunta cuya respuesta sólo ustedes conozcan. Esto no es necesario para poder conversar, pero es mejor hacerlo.

    Alternativas: Otra opción es utilizar TorChat. No requiere instalación y es portable.  TorChat utiliza, claro está, la red de Tor para garantizar el anonimato y crea una conexión cifrada P2P entre los dos clientes para obtener confidencialidad.